Consiste en la falla o disminución de las funciones que realizan los riñones; es crónica cuando se instala en forma tal que dichas funciones ya no se recuperan. El daño es
irreversible. El tratamiento se distingue en dos fases muy distintas:
El tratamiento de la Sustitución de la función renal por la diálisis, se puede clasificar en dos tipos: peritoneal y la hemodialisis
Se debe iniciar la terapia sustitutiva cuando la depuración de creatinina se encuentra por debajo de los 20ml de depuración esto se sabe realizando un examen de la orina de 24hrs donde se mide la depuración.
La hemodiálisis se utiliza tanto en insuficiencia renal crónica como en insuficiencia renal aguda, también se utiliza en caso de algunas intoxicaciones por sustancias o por medicamentos.
El procedimiento se realiza, a través de un acceso vascular, el que puede ser un catéter insertado en una vena o bien a través de un fístula arteriovenosa ya sea con tejidos naturales o con injertos, a través de ellos se extrae la sangre con una pequeña bomba y se hace circular por un filtro o dializador para que sea depurada de sustancia tóxicas una vez hecho lo anterior se devuelve a el organismo ya depurada de toxinas, este procedimiento se hace 2 o 3 veces por semana con una duración de 4 hrs. aproximadamente pero todo depende de la adecuación de diálisis y de tolerancia a el procedimiento en cada paciente.
El objetivo de la diálisis es la depuración de estas sustancias, para evitar la intoxicación sistémica, esto se logra realizando la diálisis peritoneal, en sus diversas modalidades, la mas común es la diálisis peritoneal continua ambulatoria, la que se realiza en el domicilio de el enfermo, cuatro veces al día todos los días. Además es necesario mencionar que este método de terapia dialítica no esta exento de complicaciones, que van desde la infección, la disfunción del catéter, el dolor, la retención de líquidos, la hipertensión arterial. Entre otros.


